Andarín Carvajal

Cuentan que en un vetusto edificio de la calle Águila esquina a Malecón, en el actual municipio de Centro Habana, fue donde nació aquel que pudo haber sido el primer campeón olímpico, al que la miseria arrebató la corona de laurel en las Olimpiadas celebradas en el año 1910 en San Luis, Estados Unidos.

Félix de la Caridad Carvajal y Soto se llamó aquel deportista nato, al que todos conocían como el Andarín Carvajal.

Para recaudar el dinero imprescindible para ir a San Luis tuvo que desarrollar un intenso programa de exhibiciones callejeras en La Habana, pero aun así, la cantidad colectada solo le alcanzó para los boletos de ida y vuelta, por lo que se fue a pasar hambre y sin la ropa adecuada para el desafío de los 42 kilómetros y 195 metros.

La historia refiere que a los cinco kilómetros del recorrido ya llevaba una ventaja que le hubiera podido granjear el título, mas, aguijoneado por el hambre, se apartó de la ruta para comerse unas manzanas verdes que encontró a la vera del camino, las que le provocaron serias descomposturas estomacales que le hicieron perder tiempo. Con todo y eso, arribó a la meta en cuarto lugar.