Bigote gato

Bigote Gato era, más bien, una estampa asturiana apiñada en los parques, callejuelas y arboledas de la capital. se llamó, en realidad, Manuel Pérez Rodríguez y nació el 13 de diciembre de 1910 en Santullano de Las Regueras.

Fue guaguero, bodeguero, trabajó en una fábrica de hielo y se lució de lo lindo en los bares Cristina y Hatuey en Luyanó. Se hizo famoso en La Tropical como un gran bailador. Le llamaban el “Gallego Caramelo.  El 1 de marzo de 1947 inaugura el bar-tertulia Bigote Gato.

Su taberna era frecuentada por los vecinos de la cuadra, pequeños empresarios, comerciantes, bohemios  y obreros sedientos. Inventó tragos como Atila frente a Roma, Espérame en el Cielo y Cuba en Llamas. Hacía un mejunje destinado a parejas en paro amatorio usando la afrodisíaca raíz de marañón, jengibre, ron, ajo, limón y extracto de cerebro de gorrión, con la adición de las gónadas de gallo joven de cresta enhiesta, ‘para evitar un efecto contrario’. Todo en el destilaba cubanía”.

En el Bigote Gato radicó el Club de los Noctámbulos, con su propietario a la cabeza, cuyos socios podían tener entre dieciocho y cien años. La peña llegó a reunir a más de 500 miembros que debían practicar la prudencia y el respeto mutuo; incluso, en prevención de posibles broncas, a estos se les prohibió polemizar de política, religión o razas. Una vez al mes, el clan organizaba una cena especial a las tres de la madrugada donde se comía lengua estofada, rabo de toro ardiente y fruta bomba con queso.

A su chevrolet descapotable lo llenó de anuncios alusivos a su negocio como “Yo soy el rey del caldo gallego”; “Único bar donde uno entra cuerdo y sale turulato” y “Único bar donde puede comer jamón gallego gratis¨.

Falleció el 11 de julio del 2003.